Una vez que hemos entendido qué es la tecnología, vamos a profundizar en ciertos aspectos de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC). Las TIC son un conjunto de servicios, equipos y dispositivos que pretenden la mejora de la calidad de vida de las personas, y se integran a los sistemas de información de manera interconectada y complementaria. Es decir, las TIC permiten una comunicación más rápida y eficiente, así como la emisión, el acceso y el tratamiento de la información de una forma más sencilla. Las TIC pueden representarse como dos conjuntos, formados por las tradicionales tecnologías de la comunicación, que están compuestas principalmente por la radio, la televisión y la telefonía convencional; y, por otro lado, por las tecnologías de la información, que se basan en la digitalización de las tecnologías de registros de datos e información.
Actualmente, en las redes móviles encontramos lo que se conoce como 5G. El despliegue de la tecnología 5G ha permitido el desarrollo de los vehículos conectados o el robot Da Vinci, que permite la realización de cirugías desde cualquier parte del mundo.
¿Qué son las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC)?
Como hemos mencionado, las TIC son los recursos y herramientas que se emplean en el proceso, administración y distribución de la información a través de elementos tecnológicos. La tecnología ha evolucionado a lo largo de los años, ahora podemos hablar del ordenador y de Internet. El uso de las TIC presenta un cambio notable en la sociedad y, a largo plazo, un cambio en la educación, en las relaciones y en la forma de difundir, generar y acceder a conocimientos.
Sabemos qué son las TIC, pero ¿cuáles son sus inicios?
Las TIC desembocaron en el desarrollo de distintas formas de comunicación. Al comienzo de los años 90 las formas de comunicación habituales eran la radio, la televisión y la telefonía convencional. A mediados de los 90 Internet pasó de ser una herramienta propia de la comunidad científica, a ser una Red de fácil acceso para la sociedad.
Hasta los años 90 aproximadamente, contábamos con el teléfono, que permitía la comunicación entre pares; es decir, un emisor y un receptor.
Por otro lado, con la radio y la televisión, aparecen los medios de comunicación masivos. La característica propia de estos medios es que el espectador u oyente, únicamente era receptor en esa comunicación, es decir, no podía interactuar con ellos. Además, tampoco podía seleccionar qué ver u oír; sino que accedía a los contenidos que se estuvieran emitiendo en ese momento.
Desde Internet se abre el abanico de posibilidades. El espectador puede elegir seguir siendo únicamente receptor, pero tiene la posibilidad de ser emisor y generador de contenidos. Con Internet, el acceso a la información y a los contenidos es cómo y cuándo el espectador o usuario desea.
Algunos expertos afirman que Internet nació en el año 1969, con la creación de ARPAnet (Advanced Research Projects Agency Network). Consistió en una red informática que permitió conectar a diversas universidades norteamericanas.
Durante la II Guerra Mundial, la actriz e inventora austríaca Hedy Lamarr, inventó la primera versión del espectro ensanchado que permitiría las comunicaciones inalámbricas de largas distancias, desarrollando un sistema de emisión de información por radio de forma segura que se empleó para dirigir la trayectoria de los torpedos. Esta técnica fue la base que se empleó para el primer estándar de conexión Wi-Fi en 1997 y para el Bluetooth.
Características de las TIC
Diversos autores recogen diferentes características representativas de las TIC:
Inmaterialidad: es una de sus principales características, ya que las TIC se encargan de crear (en ocasiones, sin referentes reales como en el caso de las simulaciones), procesar y comunicar la información. Esta información es inmaterial y puede ser transportada de manera transparente e instantánea a cualquier lugar y usuario.
Interactividad: mediante el uso de las TIC se obtiene un intercambio de información entre el usuario y el ordenador, lo que permite la adaptación de los recursos utilizados a las necesidades, deseos y características de los usuarios, en función de la interacción concreta del sujeto con el ordenador. Por ejemplo, podemos buscar en el navegador una palabra y que esta aparezca subrayada en las respuestas destacadas, incluso una página web nos permite arrastrar una imagen a nuestro escritorio y guardarla como una copia.
Interconexión: esta característica hace referencia a la creación de nuevas posibilidades tecnológicas a partir de la conexión o interacción entre dos tecnologías. Por ejemplo, la telemática es la interconexión entre la informática y las tecnologías de comunicación, consiguiendo con ello nuevos recursos como el correo electrónico, el posicionamiento geográfico mediante GPS o las transmisiones digitales de televisión, entre otros.
Instantaneidad: las TIC han permitido el uso de servicios que posibilitan la comunicación y transmisión de la información, entre lugares alejados físicamente, de una forma rápida e instantánea. Si enviáramos un mensaje, el receptor lo recibiría al instante, independientemente de su ubicación.
Calidad de imagen y sonido: la digitalización ha facilitado los avances en cuanto a la obtención de transmisiones multimedia de gran calidad, abarcado todo tipo de datos e información, tanto de texto como audiovisual. Por ejemplo, es el caso de las televisiones o monitores 8K y la tecnología de audio Dolby Atmos.
Digitalización: esta característica permite que la información, de cualquier tipo y formato (texto, audiovisual, animada, etc.) pueda ser transmitida por los mismos medios, al estar configurada en un formato único y universal. Por ejemplo, el envío de imágenes o vídeos de un dispositivo a otro, aunque sean de diferente fabricante y tipo, es posible gracias a la digitalización, porque el formato en el que se envía la información, es el mismo.
Penetración en todos los sectores (culturales, económicos, educativos, industriales, etc.): cuando hablamos de «sociedad de la información» o de «globalización» nos referimos al impacto que las TIC han tenido en la sociedad global, no únicamente en un individuo o grupo.
Tendencia hacia automatización: la evolución de las tecnologías propicia la generación y el desarrollo de diferentes productos cada vez más específicos y sofisticados, automatizando las tareas menos relevantes. Esto sucede cuando un trabajo realizado por un operario humano es sustituido por una máquina automática, por ejemplo, la clasificación de paquetes en empresas de mensajería ahora está automatizada por máquinas que identifican las etiquetas en los paquetes según su destino, peso, tamaño, etc.
Innovación: las TIC se encuentran en un proceso de innovación y cambio constante, lo que mejora el intercambio de información y comunicación. Por ejemplo, el uso de la inteligencia artificial (IA) en los coches ha permitido una conducción más autónoma.
Diversidad: la utilidad de las tecnologías puede ser muy variada, ya que no tienen una función única, sino que ejecutan una gran variedad, sirviendo así a diferentes propósitos. Por ejemplo, un teléfono móvil se utiliza para comunicarse, consultar el correo electrónico, reservar una habitación de hotel, realizar reuniones de trabajo por videollamada, realizar compras online o para jugar a juegos en línea con otras personas de cualquier parte del mundo.
Componentes de las TIC
Pasemos ahora a conocer los diferentes componentes de las TIC. Nos referimos a los dispositivos físicos, hardware, a los programas que indican las instrucciones a realizar, software, y a las tecnologías de conectividad de redes y telecomunicaciones. Estos componentes son esenciales para el adecuado funcionamiento de cualquier herramienta TIC.
Estos tres componentes se combinan para proporcionar al usuario un servicio a través de diversas aplicaciones, permiten que los dispositivos cumplan los fines para los que se construyen y ofrecen las herramientas necesarias para realizar tareas más complejas. Además, estos componentes se rigen por estándares y cumplen la legislación de cada región para garantizar su correcto funcionamiento y uso.
El hardware hace referencia a aquellos componentes de un sistema informático que son tangibles. Se pueden dividir, a su vez, en componentes y periféricos:
Componentes, son necesarios para que un sistema informático funcione, entre ellos encontramos la CPU, las memorias RAM, ROM, tarjetas gráfica, de sonido, de Red, unidad de almacenamiento o disco duro (que puede ser HDD, SSD y NVME), fuente de alimentación, placa base, entre otros (los sistemas muy especializados pueden requerir más componentes).
Periféricos, son el resto de dispositivos que apoyan al sistema informático o le permite comunicarse. Aquí entrarían los lectores de CD/DVD, pantalla, ratón, teclado, altavoces, entre otros.
Un ordenador está formado por diferentes componentes hardware. Veamos algunos de los más relevantes:
Placa base: es el componente común que interconecta todos los demás componentes y permite obtener así un dispositivo electrónico útil. Es decir, es la columna vertebral de un ordenador, aquella en la que se conectan todos los componentes internos del mismo, ya sea el procesador o CPU, los discos duros, la memoria RAM o la tarjeta gráfica o de red. En los ordenadores, todo el resto de componentes va conectado a la placa base a través de varios puertos de conexión.
CPU o procesador: el término CPU son las siglas en inglés de Central Processing Unit, Unidad Central de Procesamiento. También es conocido como procesador o microprocesador. Es el «cerebro» del ordenador, ya que se encarga de procesar las instrucciones que recibe tanto del sistema operativo como de los componentes de la máquina, los programas y aplicaciones que estén instalados en el ordenador. Sin él, no podría ejecutarse ningún programa y el ordenador, directamente, no funcionaría.
Por ejemplo, cuando abrimos un procesador de texto para escribir un documento, primero se debe cargar el programa y, para que eso suceda, es necesario realizar una serie de pasos previos, es decir, se dan una serie de instrucciones al procesador para que las ejecute y entonces se abrirá el programa, en este caso, el procesador de texto. Una vez abierto el procesador de texto, este enviará instrucciones para que puedan ejecutarse determinadas acciones, es decir, si escribimos una frase, el programa enviará las instrucciones necesarias para que el procesador las pueda llevar a cabo.
Memoria RAM (del inglés, Random Access Memory, Memoria de Acceso Aleatorio): se trata de la memoria principal de cualquier dispositivo, y es donde se almacenan temporalmente los datos de los programas o aplicaciones que se están utilizando en ese momento, es decir, que está utilizando la CPU para poder ejecutar sus instrucciones. Es una memoria volátil, ya que los datos se almacenan mediante carga eléctrica, por lo que al quedarse sin corriente, por ejemplo al apagar el ordenador, esta carga se pierde.
Sin embargo, a pesar de que los datos ahí almacenados son efímeros, esta memoria es muy útil porque el acceso a la información ahí contenida es muy, muy rápido. Al almacenar los datos de las aplicaciones o programas en uso, cuanta mayor sea la memoria RAM, mayor rendimiento tendrá el dispositivo. Por ejemplo, en un dispositivo con una memoria RAM de 4 GB, que esté utilizando un programa que ocupa 3 GB en la RAM, en caso de querer abrir otro programa, el rendimiento del equipo será menor, al quedar poca cantidad de memoria RAM libre para gestionarlo.
Memoria ROM (del inglés, Read Only Memory, Memoria de Solo Lectura): en este caso, a diferencia de la memoria RAM, la información o los datos se mantienen aunque se reinicie o apague el dispositivo. Otra característica destacable de este componente es que la información ahí almacenada no se suele modificar, suele permanecer inmutable a lo largo del tiempo. El sistema que gestiona el inicio (arranque) de un dispositivo es la BIOS que está almacenada en memoria ROM, por lo que a veces es conocida como ROM BIOS.
Tarjeta gráfica: se encarga del procesamiento de la información relacionada con el vídeo e imágenes que recibe un dispositivo para, posteriormente, mostrarla al usuario de forma visual a través del monitor o pantalla. Por ejemplo, si encendemos nuestro ordenador y no dispone de tarjeta gráfica, no se mostrará nada en pantalla.
Por otro lado, la tarjeta gráfica se encarga de procesar desde las imágenes de las películas o un vídeo juego hasta algo tan básico como que puedas visualizar este documento. El principal componente de las tarjetas gráficas es la GPU que es un microprocesador dedicado exclusivamente al procesamiento de imágenes. Existen tarjetas gráficas más especializadas, llamadas tarjetas gráficas dedicadas, que se utilizan sobre todo para programas que requieren de mucha carga de imágenes como la edición de vídeos y en el mundo gaming, por las características de las mismas. Las tarjetas gráficas suelen tener su propia memoria RAM a fin de no consumir o utilizar los recursos del sistema.
Software: este componente es intangible y hace referencia al conjunto de programas, instrucciones y lenguajes que llevan a cabo las tareas y sirven de interfaz (interlocutor) con el usuario. Un software consta de una serie de instrucciones detalladas que permiten controlar los diferentes componentes de hardware para desarrollar las tareas específicas de entrada, procesamiento y salida de datos o información. Algunos ejemplos de software son el sistema operativo, por ejemplo, Microsoft Windows y Linux; el navegador, como Google Chrome o Mozilla Firefox el procesador de textos, por ejemplo, Microsoft Office u OpenOffice, etc.
Infraestructuras de telecomunicaciones: esta tipología de componentes se encarga de transmitir la información entre diferentes dispositivos. Las infraestructuras de telecomunicaciones son todos los equipos, cables y medios técnicos que transportan los diferentes servicios de comunicación (radio, televisión, teléfono y comunicaciones de banda ancha) proporcionados por los operadores de telecomunicaciones hasta las tomas de usuario de las viviendas. Las cajas de almacenamiento en las que se instala el equipo técnico y los conductos por donde discurren los cables también forman parte de la infraestructura de telecomunicaciones. Hoy en día, casi todas estas infraestructuras convergen en una sola Red: Internet, que conecta millones de redes diferentes con millones de ordenadores en prácticamente todo el mundo.
Como hemos mencionado, aquí encontramos todo lo referente a las redes y conectividad. Vamos a hacer hincapié en algunos conceptos clave:
Dirección IP (del inglés, Internet Protocol): se trata de una representación numérica que identifica a un dispositivo en Internet o en una red local, es decir, es aquel identificador que permite la transmisión de información entre dispositivos en una Red. Cada dispositivo, cuando se conecta a Internet, dispone de una dirección IP única, que puede variar cada vez que se conecte a Internet (IP dinámica) o ser fija (IP estática).
Dirección MAC (del inglés, Media Access Control): esta dirección es un identificador único que cada fabricante asigna a la tarjeta de red de un dispositivo. La tarjeta de red es un componente que permite al dispositivo conectarse a Internet.
Red LAN (del inglés, Local Area Network): una red LAN es la que se suele utilizar en los hogares, generalmente, aunque también en pequeñas y medianas empresas, y permite que distintos dispositivos puedan comunicarse entre sí, además de compartir recursos e información entre ellos. Esta Red está formada por un mínimo de dos dispositivos, que pueden ser de diferentes tipos (PC, tabletas, móviles, impresoras, etc.), pero puede conectar miles de ellos. Una variante de esta red, es WLAN (del inglés, WirelessLAN), que es lo que conocemos como red wifi.
Un paquete de datos, o paquete de red, hace referencia a cada uno de los bloques en los que se divide la información que se va a enviar. Generalmente, estos paquetes están formados por:
El encabezado: este bloque contiene las instrucciones sobre la información que se transporta. Por ejemplo, el origen del paquete, el destino, los tipos de datos que se van a enviar, etc.
La carga útil o datos del paquete: es la información que se entregará al destino, es decir, al receptor.
El tráiler: este bloque se encarga de avisar al receptor de que ha llegado al final del paquete. Aquí encontramos la detección de errores al enviar el paquete o la detención del paquete.